Mi Escuelita


                                        Proyecto Humanitario Construyendo Futuros 
                             "Adopting a School isn’t just about construction of schools   --
                                     it’s about the construction of relationships"

         Año 1 ~ Edición 1						                Enero del 2005

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El por qué del proyecto humanitario

por Norma C. Acuña

En 2003 visité el pequeño recinto Boca de Caña, 
Provincia del Guayas.  A primeras instancias no 
era sino otra opción de viaje.  Semanas antes se 
habia truncado mi viaje a la región de La Marca 
en Italia, lugar que pensaba visitar y poner al 
día mi limitado conocimiento del idioma italiano.  
La idea no parecía muy alagadora pero cuando me 
informaron de la compañía de viajes que perdería 
mi boleto sino lo hacía efectivo, me apresuré y 
lo cambié por un viaje de seis semanas a Ecuador.
Después de un tormentoso viaje (19 horas parando 
en tres aeropuertos) llegué a Guayaquil a la una 
de la madrugada.  Me recibió en el aeropuerto mi 
tío que llegó con un guardia armado.  Por eso de 
la protección.  Ya fuera del edificio se nos 
unieron dos de mis primos y, un segundo hombre 
armado.  Esta vez venía con una ametralladora.  
Un poco sorprendida le pregunté el por qué de la  
extrema seguridad y me dijo, -"…no te preocupes.  
Así somos aquí.  Nos gusta llamar la atención."  
¡La verdad era que habia que alarmarse!  El 
creciente número de asaltos y violaciones que se 
estaban presentando en la ciudad estaba sobrepasando 
las espectativas.  Las cifras se disparaban y la 
policía o, no podía con la delincuencia o como 
vulgarmente nos expresamos, "se hacia de la vista 
gorda".  Que de gorda no estará la vista que ya 
muchos comentan que las mansiones que están 
construyendo los capitanes se comparan con las 
villas de descanso de los generales.  Y la cifra 
sube y sube.  
Nos sorprende la delincuencia porque viola nuestros 
derechos pero, que tal con los derechos de nuestros 
niños.  Ellos no tienen otra alternativa, aprenden 
del medio ambiente y aparentemente la única salida 
es encaminarse por el camino equivocado.  
El derecho primordial de ellos deberá ser, sin 
ningún cuestionamiento, la educación.  Que porvenir 
les espera.  Este proyecto se está construyendo con 
amor y con fe cristiana.  Las diecinueve personas 
que nos hemos unido hasta el momento y hemos 
empezado este proyecto no nos vamos a rendir. 
¡Sí podemos ayudar y lo vamos a lograr! Lo haremos, 
porque nuestro lema es y será:  Adoptar una escuela 
no es solamente la construcción de un edificio, sino 
la construcción de la amistad y el porvenir de la 
niñez ecuatoriana.

 			


    DONANTES

    Bradford y Martha Hornor
    Reynaldo y Jahivé Acuña
    Jorge y Ofelia Acuña
    Takayuki y Carmen Esther Fujinaga
    Julio y Carmen Acuña
    Víctor Hugo y Maruja Acuña
    Luzmila vda. de Carrasco
    Margarita vda. de Acuña
    Marjorie Guzzo
    Sonnia San Martin y Milton 
    Elsa Acuña
    Norma Acuña

CENTER FOR THE DEVELOPMENT AND ENRICHMENT
Pre-School
Boca de Caña, Ecuador

INNFA, (National Institute of Children and Their 
Families) began its program for working children in 
1990. When it began, the initiative struggled to 
improve working conditions and school attendance, 
but in 1997 it firmly adopted UNICEF’s policy of 
ending child labor. Today, it has integrated 
projects to discourage child labor and to help 
children return to school.

Ecuador’s rate of child labor is the highest in 
Latin America, according to the INNFA, so 
preventing children from working will clearly be 
a struggle. For INNFA, this work begins in schools. 
In many villages, INNFA employs an educator, usually 
a volunteer master teacher, student teacher, a 
“community promoter,” and many other volunteers. 
Volunteers and educators prepare children for school, 
tutoring older children and helping them with their 
homework. The “promoter” teaches the community about 
the value of education and the dangers of child labor. 
The master teacher works with other teachers in the 
school to explain the special needs of 

poor and working children, thus reducing the drop 
out rate.

In every neighborhood where INNFA works, they 
sponsor a “Family Board” that helps better serve 
the community. The Board also does outreach for 
the program, telling INNFA educators about 
families that may need services: health, birth 
control, job training, etc.
INNFA gives scholarships to children, ages 10 
to 14 who agree to attend school and not to work. 
Though the scholarship is only $30 a year, this 
money can be decisive for a poor family. INNFA 
trains families to use this money as capital to 
start a small business. In this way, families 
can increase their income, and children need not 
work. If a group of mothers or families wishes 
to create a small business, INNFA is often able 
to loan them $200, then to advise them on 
management and marketing.

INNFA’s large scale work includes teaching 
businesses and employers about child labor. For 
example, over the last several years the INNFA 
came to an agreement with banana plantations to 
end child labor there. This agreement depended 
on international pressure, particularly the 
threat of a boycott.


NOTA:  	Este es un reporte de la UNICEF sobre 
los problemas que afronta Ecuador.  
Boca de Caña es un pequeño pueblo, mas bien un 
recinto, que se encuentra en la Prov. del Guayas 
bajo la jurisdición de Samboron-dón.  Tiene 
alrededor de 400 personas la mayoría son niños.



Reflexiones acerca de vivir en la pobreza

Aquí donde todo parece imposible, donde parece 
que no se puede avanzar, el intento, la lucha 
te dice lo contrario, es cuestión de mirar con 
cuidado, de buscar con detenimiento, de 
persistir, hasta llegar a tu destino.
Cuando parece que se tiene todo, me he 
preguntado qué significa vivir en la pobreza  
en una comunidad que pese a las adversidades 
de la vida, de la marginación y la exclusión 
social, no se doblega, lucha todos los días 
por sobrevivir cada uno de los días como un 
reto donde se  


juega su existencia misma.  Pregunta de 
respuesta compleja, cargada de una gama 
amplia de emociones, sentimientos y profundas 
reflexiones.
Mientras realizaba un recorrido para visitar 
a líderes comunitarios visité una humilde 
casa  en la que una cama perfectamente 
tendida y organizada podía apreciarse, vi la 
humildad, la limpieza de la vivienda e 
imaginarme a esas familias compartiendo “el 
calor humano” me pareció hermoso, pero ver a 
niñas y niños semidesnudos, mal nutridos y 
sin mayores oportunidades en la vida era algo 
que yo preferiría evitar y no sufrir esa 
“angustia” de la pobreza.
Sin embargo estaba allí en medio de una casa 
que no había escogido sino que mis pasos me 
habían llevado.  Desde entonces mi visión de 
la pobreza cambió, matizada por experiencias 
contradictorias, duras y otras llenas de 
sabiduría y alegría, de una que no conocía y 
concebía imposible. En muchas ocasiones 
mientras recorría las calles, me encontraba 
frente a un camino que parecía no tener salida, 
agua y lodo por todas partes no dejaban ver a 
primera vista un lugar donde poner un pie para 
seguir... de pronto la piedra, la tablita, una 
lomita, el filo de la casa contra el piso, 
permitían sortear el recorrido. Allí donde 
todo parece imposible, donde parece que no 
se puede avanzar, el intento, la lucha te 
decía lo contrario, era cuestión de mirar 
con cuidado, de buscar con deteni-miento, 
de persistir, hasta llegar a tu destino. 
Claro que para mí era novedoso, pero 
pronto habría de aprender que 

es parte de la filosofía de la mayoría de las 
personas con las que he tratado, entonces se 
me dibujó la idea que hay mucho que enseñar 
y aprender.
Muchos de mis temores se han desvanecido, 
ahora veo con más claridad que antes, estar 
con los pobres, los excluidos y marginados 
de esta sociedad es más que una gratificación 
de vida, es la vida misma que se expresa, que 
nos impulsa a luchar para que exista una 
sociedad diferente, nueva, incluyente y 
respetuosa de los derechos de los demás 
y de todos.
Sé también que estoy empezando en este camino 
de amor, de locura, de situaciones desesperantes 
y angustiantes, pero también sé que siempre 
se encuentra una luz para las soluciones 
simples y los problemas complejos de la 
existencia. Vivir en la pobreza, es contradictorio, 
la gente todavía sueña y trabaja para vivir 
con dignidad  porque quiere vivir y  tiene 
derecho a vivir.




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