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El por qué del proyecto humanitario
por Norma C. Acuña
En 2003 visité el pequeño recinto Boca de Caña,
Provincia del Guayas. A primeras instancias no
era sino otra opción de viaje. Semanas antes se
habia truncado mi viaje a la región de La Marca
en Italia, lugar que pensaba visitar y poner al
día mi limitado conocimiento del idioma italiano.
La idea no parecía muy alagadora pero cuando me
informaron de la compañía de viajes que perdería
mi boleto sino lo hacía efectivo, me apresuré y
lo cambié por un viaje de seis semanas a Ecuador.
Después de un tormentoso viaje (19 horas parando
en tres aeropuertos) llegué a Guayaquil a la una
de la madrugada. Me recibió en el aeropuerto mi
tío que llegó con un guardia armado. Por eso de
la protección. Ya fuera del edificio se nos
unieron dos de mis primos y, un segundo hombre
armado. Esta vez venía con una ametralladora.
Un poco sorprendida le pregunté el por qué de la
extrema seguridad y me dijo, -"…no te preocupes.
Así somos aquí. Nos gusta llamar la atención."
¡La verdad era que habia que alarmarse! El
creciente número de asaltos y violaciones que se
estaban presentando en la ciudad estaba sobrepasando
las espectativas. Las cifras se disparaban y la
policía o, no podía con la delincuencia o como
vulgarmente nos expresamos, "se hacia de la vista
gorda". Que de gorda no estará la vista que ya
muchos comentan que las mansiones que están
construyendo los capitanes se comparan con las
villas de descanso de los generales. Y la cifra
sube y sube.
Nos sorprende la delincuencia porque viola nuestros
derechos pero, que tal con los derechos de nuestros
niños. Ellos no tienen otra alternativa, aprenden
del medio ambiente y aparentemente la única salida
es encaminarse por el camino equivocado.
El derecho primordial de ellos deberá ser, sin
ningún cuestionamiento, la educación. Que porvenir
les espera. Este proyecto se está construyendo con
amor y con fe cristiana. Las diecinueve personas
que nos hemos unido hasta el momento y hemos
empezado este proyecto no nos vamos a rendir.
¡Sí podemos ayudar y lo vamos a lograr! Lo haremos,
porque nuestro lema es y será: Adoptar una escuela
no es solamente la construcción de un edificio, sino
la construcción de la amistad y el porvenir de la
niñez ecuatoriana.
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DONANTES
Bradford y Martha Hornor
Reynaldo y Jahivé Acuña
Jorge y Ofelia Acuña
Takayuki y Carmen Esther Fujinaga
Julio y Carmen Acuña
Víctor Hugo y Maruja Acuña
Luzmila vda. de Carrasco
Margarita vda. de Acuña
Marjorie Guzzo
Sonnia San Martin y Milton
Elsa Acuña
Norma Acuña
CENTER FOR THE DEVELOPMENT AND ENRICHMENT
Pre-School
Boca de Caña, Ecuador
INNFA, (National Institute of Children and Their
Families) began its program for working children in
1990. When it began, the initiative struggled to
improve working conditions and school attendance,
but in 1997 it firmly adopted UNICEF’s policy of
ending child labor. Today, it has integrated
projects to discourage child labor and to help
children return to school.
Ecuador’s rate of child labor is the highest in
Latin America, according to the INNFA, so
preventing children from working will clearly be
a struggle. For INNFA, this work begins in schools.
In many villages, INNFA employs an educator, usually
a volunteer master teacher, student teacher, a
“community promoter,” and many other volunteers.
Volunteers and educators prepare children for school,
tutoring older children and helping them with their
homework. The “promoter” teaches the community about
the value of education and the dangers of child labor.
The master teacher works with other teachers in the
school to explain the special needs of
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poor and working children, thus reducing the drop
out rate.
In every neighborhood where INNFA works, they
sponsor a “Family Board” that helps better serve
the community. The Board also does outreach for
the program, telling INNFA educators about
families that may need services: health, birth
control, job training, etc.
INNFA gives scholarships to children, ages 10
to 14 who agree to attend school and not to work.
Though the scholarship is only $30 a year, this
money can be decisive for a poor family. INNFA
trains families to use this money as capital to
start a small business. In this way, families
can increase their income, and children need not
work. If a group of mothers or families wishes
to create a small business, INNFA is often able
to loan them $200, then to advise them on
management and marketing.
INNFA’s large scale work includes teaching
businesses and employers about child labor. For
example, over the last several years the INNFA
came to an agreement with banana plantations to
end child labor there. This agreement depended
on international pressure, particularly the
threat of a boycott.
NOTA: Este es un reporte de la UNICEF sobre
los problemas que afronta Ecuador.
Boca de Caña es un pequeño pueblo, mas bien un
recinto, que se encuentra en la Prov. del Guayas
bajo la jurisdición de Samboron-dón. Tiene
alrededor de 400 personas la mayoría son niños.
Reflexiones acerca de vivir en la pobreza
Aquí donde todo parece imposible, donde parece
que no se puede avanzar, el intento, la lucha
te dice lo contrario, es cuestión de mirar con
cuidado, de buscar con detenimiento, de
persistir, hasta llegar a tu destino.
Cuando parece que se tiene todo, me he
preguntado qué significa vivir en la pobreza
en una comunidad que pese a las adversidades
de la vida, de la marginación y la exclusión
social, no se doblega, lucha todos los días
por sobrevivir cada uno de los días como un
reto donde se
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juega su existencia misma. Pregunta de
respuesta compleja, cargada de una gama
amplia de emociones, sentimientos y profundas
reflexiones.
Mientras realizaba un recorrido para visitar
a líderes comunitarios visité una humilde
casa en la que una cama perfectamente
tendida y organizada podía apreciarse, vi la
humildad, la limpieza de la vivienda e
imaginarme a esas familias compartiendo “el
calor humano” me pareció hermoso, pero ver a
niñas y niños semidesnudos, mal nutridos y
sin mayores oportunidades en la vida era algo
que yo preferiría evitar y no sufrir esa
“angustia” de la pobreza.
Sin embargo estaba allí en medio de una casa
que no había escogido sino que mis pasos me
habían llevado. Desde entonces mi visión de
la pobreza cambió, matizada por experiencias
contradictorias, duras y otras llenas de
sabiduría y alegría, de una que no conocía y
concebía imposible. En muchas ocasiones
mientras recorría las calles, me encontraba
frente a un camino que parecía no tener salida,
agua y lodo por todas partes no dejaban ver a
primera vista un lugar donde poner un pie para
seguir... de pronto la piedra, la tablita, una
lomita, el filo de la casa contra el piso,
permitían sortear el recorrido. Allí donde
todo parece imposible, donde parece que no
se puede avanzar, el intento, la lucha te
decía lo contrario, era cuestión de mirar
con cuidado, de buscar con deteni-miento,
de persistir, hasta llegar a tu destino.
Claro que para mí era novedoso, pero
pronto habría de aprender que
es parte de la filosofía de la mayoría de las
personas con las que he tratado, entonces se
me dibujó la idea que hay mucho que enseñar
y aprender.
Muchos de mis temores se han desvanecido,
ahora veo con más claridad que antes, estar
con los pobres, los excluidos y marginados
de esta sociedad es más que una gratificación
de vida, es la vida misma que se expresa, que
nos impulsa a luchar para que exista una
sociedad diferente, nueva, incluyente y
respetuosa de los derechos de los demás
y de todos.
Sé también que estoy empezando en este camino
de amor, de locura, de situaciones desesperantes
y angustiantes, pero también sé que siempre
se encuentra una luz para las soluciones
simples y los problemas complejos de la
existencia. Vivir en la pobreza, es contradictorio,
la gente todavía sueña y trabaja para vivir
con dignidad porque quiere vivir y tiene
derecho a vivir.
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